domingo, 2 de marzo de 2008

Vida, Naturaleza y Ciencia: todo lo que hay que saber


Al fin un libro que cumple lo que el título promete, que en este caso no es poco. Difícil transmitir el entusiasmo que despierta esta joya capaz de fraguar un prodigio inverosímil para la víctima tipo del sistema estudiantil peruano: hacer de la ciencia algo interesante.

Ganten ordena, separa, categoriza y utiliza todas los medios que la pedagogía ha dispuesto como herramientas para la divulgación. Lo hace, además, sin condescendencia, anotando la generalización cuando el tecnicismo opaca en vez de esclarecer, apoyándose constantemente en ese principio de investigación que es el darwinismo, y sirviéndose, sin rehuir honduras, en los vericuetos dialécticos del sí pero no; por lo tanto.

Su campo de difusión empieza con el inicio de la vida en la Tierra -pregunta que en varias discplinas, como la biología, nos enteramos que ya hay respuesta, y acaba en el cerebro, misterio no menos fascinante que el cuerpo humano en sí y el universo, todas áreas de estudio que Ganten, Deichmann y Spahl exploran con paciencia y detenimiento. Suena brutal, a demasiado, pero de ahí que el adjetivo fascinante no sea gratuito, entre otras cosas, porque los autores se ocupan de hermanar dos ramas que jamás debieron separarse, ciencias y humanidades. Y como lazo de esa unión, una afirmación que, por evidente, a veces se escabulle: ambas son metáforas de lo mismo, la realidad.

Tal vez el libro sea de consulta y no se debería proponer una lectura lineal a estas más de 1000 páginas que por momentos provoca llamar el upgrade de ese clásico de la chiquititud que fue ‘El Libro de Preguntas y Respuestas de Charly Brown’. Pero lo mismo se puede decir del magnífico ‘Tercer Reich’ de Michael Burleigh, que también recomiendo leer de principio a fin en todas las sentonas que sean necesarias (ese es otro post). Lo interesante acá es que el cúmulo de información está diseñado para estimular a la mente curiosa, y también, por qué no decirlo, para proveer de data imposible al típico animador de runiones que sorprenderá con preguntas como ésta: ¿Sabían por qué el foco erótico del hombre de desplazó del trasero a los pechos?

Ganten resentiría el uso trivial de su libro, que para más señas empieza con una propuesta rescatada de la Ilustración: “piensa por ti mismo”. Pero para motivar al lector escéptico, citaré una serie de datos anecdóticos que ojalá sirvan de aliciente para el desavisado, aunque añadiré que si en mis manos estuviese, haría que la lectura de este libro fuese de carácter obligatorio para todos los escolares peruanos. El país me lo agradecería en 15 años.

Las citas:
- Una sola mutación de las algas permitió la conquista de la tierra seca.
- Una explicación a la división de sexos es que podría ser una forma de defensa ante los agentes patólogicos. Un animal genéticamente idéntico a otros opone menos resistencia a bacterias y virus.
- Técnicamente un virus no tiene vida, y por tanto, no se le puede matar.
- Si los creacionistas tuvieran razón, habría que preguntarle a Dios de dónde nace su preferencia por los escarabajos: 4 de cada 5 insectos lo son.
- Todas las aves descienden de los dinosaurios.
- La conducta altruista no existe en la naturaleza. El único ser capaz de altruismo es el humano (lo que permite revisitar la prédica cristiana y la idea de sacrificio desde otros ojos).
- Más del 99% del volumen de la Tierra sigue siendo inaccesible al hombre (lo que otorga nuevo oxígeno al axioma wildeano: "el misterio del mundo está en lo visible y no en lo invisible").
- Los hermanos coinciden genéticamente en un 99,95% (lo que pone en entredicho esa suerte de lema nacional de “soy su hermano pero no sé nada”). Más sorprendente aún: dos personas cualesquiera de la Tierra pueden tener un genoma idéntico en un 99,9%. Más aún, el hombre y el chimpancé coinciden en un 98,7%. Pero si te sentías ontológicamente superior al mundo debes saber que el hombre y el hongo de la levadura son exactamente lo mismo en un nada despreciable 30%.
- Etc.

Las recomendaciones::
El libro posee un apéndice de varias decenas de páginas, así que no caeré en el error de descubrir la pólvora. Sin embargo, me permitiré algunas recomendaciones acequibles que no tienen pierde:

- Si quieres ahondar en la Teoría Especial de la Relatividad, métele lente a ‘El Universo y el Doctor Einstein’ de Lincoln Barnett (Breviarios del FCE). Si quieres ir más allá, en El Virrey se consigue el imperdible ‘Hiperespacio’ de Michio Kaku.
- Si lo tuyo va por Biología y Genética el clásico es ‘El Gen Egoísta’ de Richard Dawkins, que se puede descargar aquí.
- Si te encantó el concepto de etología, consigue lo que puedas de Konrad Lorenz o de Vitus B. Dröscher.
- Si te sientes con ganas de celebrar con un año de anticipación los 150 de Darwin cómprate ‘El Origen de las Especies’, cuyo centenario de publicación también es en el 2009. Y además, dale un vistazo a esto.
- Si los mecanismos del cerebro siguen siendo el gran enigma de tu vida, deléitate con Oliver Sacks.

La curiosidad:
Hay algo que genera gracia en el lector no germano, y es una de dos: o el nacionalismo alemán es un suerte de orgullo vivo inescondible, o de verdad los teutones descubrieron prácticamente TODOS los adelantos científicos antes que el resto.

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6 comentarios:

Blogger ocraM ha dicho...

¿y lo compraste dónde...? ¿a cuánto?

saludos,

ps: empezando The Road gracias a ti. terminando a la vez No Country For Old Men. McCarthy es adictivo.

3 de marzo de 2008, 22:34  
Blogger Armando Chang ha dicho...

McCarthy es adictivo. Prueba luego con Meridiano de Sangre y con Hijo de Dios. No hay pierde.

El libro de Ganten se vende en librerías a S/. 29 aprox. Es una ganga de escándalo. En Ferias de Libro siempre está en la zona de descuento de 20% en el stand de Alfaguara (es de la colección Punto de Lectura), lo que lo deja en S/. 22 (pero no vas a esperar a medio año...). Ahora, ¿quién le dice a Chang que abastecer a las bibliotecas públicas con este libro sería mucho más provechoso y mil veces nás barato que tirar el dinero comprando laptops para analfabetos funcionales?

4 de marzo de 2008, 17:38  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Este post me devuelve el optimismo. Hasta hace poco creía que la blogósfera peruana podría sucumbiar a la involución de la palabra. ¡Gracias!

7 de marzo de 2008, 8:32  
Blogger Luis Aguirre ha dicho...

don armando: una corrección con el apellido del dr. richard. es dawkins sin "g". (creo que uno se confunde con stephen hawking).

"el gen egoísta" es más que un libro de biología, es una visión del mundo. nada es igual después de leerlo.

creo que poca gente sopesa realmente las implicancias del evolucionismo. parece que solo usan el concepto para decir que "venimos de un mono". el ejemplo que pones de los dinosaurios es un indicativo: los dinosaurios no desaparecieron, evolucionaron en aves (aunque un meteorito de hecho haya ayudado en el proceso)

pero creerle a los evolucionistas, además, implica sacarlos de los confines de la biología y ponerlos en el ambito de la cultura. ahí es donde las papas queman. y cuando algunas personas leen cosas como
"La conducta altruista no existe en la naturaleza" pueden entrar en un trompo existencial. creo que esa es una de las razones del éxito de la fantasía llena de propósitos del creacionismo frente a la verdad dura sin porqués del evolucionismo. no hay altruismo en la naturaleza, pero tampoco hay dirección: no se evoluciona para "bien" o para cumplir algún tipo de "misión".

dawkins intenta al final de su libro enmendar ese panorama gris de ser solo "máquinas de supervivencia". pero lo logra a medias. donde unos ven altruismo en el ser humano, otros verían simplemente manipulación. imagínese lo que significaría eso para la actividad literaria. y es en la literatura donde los evolucionistas ya están alargando los tentáculos para dar de una vez por todas con la teoría que acabe con todas las teorías anteriores, las que nos llenaron de harto chamuyo. eso sí que sería un big bang. pronto le dedicaré un post a ese tema.

saludos

13 de marzo de 2008, 7:50  
Blogger Armando Chang ha dicho...

Master:

Hecha la corrección al apellido (atrapo esa flor, de verdad me gustaría pensar que mis errores se deben a Stephen Hawking...), y completamente de acuerdo con tus valiosas ideas. Creo, también, que las implicancias del evolucionismo están subvaloradas en general (tal vez en América Latina y no tanto en el mundo anglosajón) y rescato la idea de que no es un constructo ideológico cerrado, sino más bien un motor de búsqueda.

Sobre literatura y evolución, debes haber leído este ensayo de Volpi, quien está metido en el tema:

http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/volpi/novelas.htm

De ahí es fácil llegar a Carroll:

http://www.umsl.edu/~carrolljc/

Y te puede servir esto:

http://www.nytimes.com/2005/11/06/magazine/06darwin.html?_r=1&pagewanted=all&oref=slogin

Me va a encantar leer tu texto. Un abrazo,

A. Ch.

13 de marzo de 2008, 17:50  
Blogger J.Petit ha dicho...

Yo conseguí el libro en la última feria del libro a 23 soles, toda una ganga. Ya me falta poco para acabarlo.

Más bien, lo que le faltó a Ganten es incluir un apartado sobre la hipocondría, tema que estoy intentando abordar... Pero, vamos, no se puede tocar absolutamente todo en 1.200 páginas. Valen, eso sí, los apartados sobre alzheimer, esquizofrenia, etc., temas más "clínicos". La mente debe ser el mayor enigma de la ciencia (seguida por el cerebro propiamente dicho), un tema inabarcable, ni siquiera por esta épica obra...

j.petit

pd.
Más bien, comparto tu comentario sobre los alemanes. ¿Es que acaso TODO lo descubrieron o pensaron ellos (salvo excepciones ingambeteables como Darwin, Freud o Edison? ¿Todos los ejemplos de cráteres, montañas, asteroides caídos, minas profundas, centrales nucleares, etc, etc, están ubicados en Alemania? Quizá los autores sí pensaron su libro para la secundaria germana, como no hace el ministro Chang para la peruana con este fabuloso libro de consulta "Vida, Naturaleza...".
Altamente recomendable!

19 de marzo de 2008, 18:01  

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